martes, 7 de junio de 2011

INVITACIÓN AL VIENTO


Invité al viento a tomar café en mi casa para que con su visita me secara la ropa que tengo tendida. Pero el muy indiscreto, mientras venía de camino, se lo contó a la tormenta, que también se presentó a tomar café. Y encima de que la muy gorrona se comió todas las pastas, me dejó la ropa chorreando. Cómo me joroban los bocazas...

1 comentario:

  1. hoooola! me encanta que hayas tomado esta iniciativa, porque asi, no nos perderemos ninguno de tus maravillosos cuentos!!bss (por cierto, soy Rocio!)

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