sábado, 11 de junio de 2011

LOS QUINCE AÑOS


La playa de Los Peligros, en Santander, fue durante mucho tiempo uno de mis lugares favoritos para ir a llorar mis penas adolescentes. Me sentaba frente al mar y lo miraba durante horas, mientras le daba rienda suelta al grifo de las lágrimas. Recorrí muchas veces aquel camino para esconderme a llorar: todos hemos padecido el revoltijo emocional que se produce entre los catorce y los “diecimuchos” años, y sabemos lo que es. Me iba huyendo de la falta de intimidad en mi habitación compartida, huyendo de dar explicaciones en casa, convencida cada vez de que mi mundo se rompía sin remedio, de que no podía confiar lo que sentía a nadie. A la luz de los “treintaytantísimos” que tengo, me hace sonreír el recordarme a mí misma sentada en la arena, con el trasero helado, haciéndole la competencia al mar con el caudal de mi llanto. Aquellos problemas irresolubles, aquellos primeros desengaños amorosos que te dejaban el corazón hecho un puzzle que creías que jamás se podría recomponer, aquellas traiciones de las “amigas del alma” que te la jugaban en cuanto te dabas la vuelta, aquel enterarte de lo que las harpías del instituto hablaban de tí a tus espaldas... Todo aquello quedó atrás, enterrado en la arena de la playa, cuando emprendí el viaje de los veinte años. Por eso, cuando oigo a alguien decir eso de “ay, los quince años, quién los pillara...” yo pienso para mis adentros: ¿los quince? ¿con lo bien que estoy ahora? ¡Ja! No los quiero ni regalados.

2 comentarios:

  1. estoy contigo en que no tengo especial interés en volver a los 15... tampoco podría terminar la frase como tu con eso de "con lo bien que estoy ahora" pero bueno... si hubiese una edad a la que volver, volvería a la infancia donde la inocencia, la falta de preocupaciones, responsabilidades... era inexistente.
    bss

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  2. Ni yo, se me quedo el pompis helado y los ojos hinchados de tanto llorar, solo espero que mi hija que va por el mismo camino de inocente, sentimental y llorona pase el trance lo mejor posible.

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