martes, 7 de junio de 2011

COPITOS DE ALGODÓN


Salí a pasear, y vi que una parte del camino estaba cubierta de diminutos copos blancos, muy ligeros, como si fueran de algodón. Como soy muy curiosa (o tal vez algo cotilla, diría yo) le pregunté al árbol más cercano, un chopo, sobre la procedencia de tan extraña nevada. Él me contestó: "Hace muchos años me enamoré de una chiquilla. Vino a verme cada día durante toda una primavera. La última vez que la vi me di cuenta de que no llevaba zapatos; tenía los pies sucios, lastimados y con algunas heridas. Aún espero que ella vuelva para verme, como hacía entonces. Por eso alfombro de algodón el camino, para que jamás vuelva a herirse los pies por venir a estar conmigo"
Me dio pena pisar aquella ternura que no era para mí, y di un rodeo para evitarlo. Pero no me pude resistir a sacarle una foto para podéroslo contar.

2 comentarios:

  1. Sú, qué tierno es todo lo que escribes. Tus cuentos dan paz y, tu imaginación es inmensa. Me asomaré a este rinconcito, para escuchar la "voz" de tus cuentos, porque tus relatos tienen "voz".
    Gracias por tu obsequio.

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