viernes, 17 de junio de 2011

QUIJOTE MODERNO

Hace unos días pasé por Burgos. Hacía años que no la veía, y me sorprendió desde lejos comprobar que toda la loma que hay junto a la ciudad está llena de molinillos de viento. Está claro que en algún sitio hay que ponerlos, pero la imagen era, cuando menos, chocante. Entonces lo vi claro: si el Quijote se escribiera a día de hoy, la estampa sería muy distinta. En lugar de vestirse de caballero andante, cogería un pijama viejo color verde, papel de plata y un casco de motorista, y se haría un traje de Power Ranger. Así ataviado iría a tratar de matar gigantes-molinillos de energía eólica. Lo malo es que, cuando llegase al pie del primero y viese de cerca lo que miden esos bichos, se echaría a llorar. Pensaría "jopé, ni un miserable revolcón me van a dar las aspas, esto está tan alto que ni Rocinante, ni escalera de bomberos, ni lanza ni nada de nada". Supongo que, sintiéndose tan insignificante como una hormiga con casco, se iría a casa a tomarse un par de anti-depresivos.
Tengo que sugerirle a mi Quijote que tome justa venganza contra los contenedores de plástico, que son más asequibles y muy, pero que muy hostiles: siempre están llenos, y cuando consigues embutir algo por la trampilla, a menudo lo escupen, los muy guarros. ¡A por ellos, que son pocos, amarillos y cobardes!

1 comentario:

  1. jajajaja ves como eres increible!!! gracias por la sonrisa para el fin de semana!!!

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