martes, 12 de julio de 2011

HISTORIA DE AMOR


Tengo un affaire inconfesable. Pero hoy os lo voy a contar. Es una historia de amor que viene de muy antiguo, y que aún perdura. Un romance que me da no pocos disgustos y sinsabores. Un lío que me ha dejado huella: mi relación de amor-odio-masoquismo con los carritos del hipermercado.
Cuando llego están ahí, relucientes, esperándome. Elijo uno, le meto una moneda y lo hago mío por un rato. Yo me hago la ilusión de que soy yo, pero no, es él quien dirige mis pasos por los pasillos, inclinándose siempre hacia un lado: el lado donde están los productos más caros. Se frena, me obliga a detenerme a mirar. Y yo siempre pico, y le doy lo que me pide, llenándole poco a poco de regalos y atenciones que luego me saldrán caros (al paso por caja).
Pero, ¿y ellos? ¿cómo me corresponden? Lesionándome. Si me pongo delante, me golpean el zancajo sin piedad. Si me pongo detrás, me pisan, o me machacan el tobillo. La última vez que fui a comprar, uno de ellos, dulce desaprensivo ya cargado con la compra de la semana, me reventó la uña del meñique con una rueda, burlándose de mí por llevar unas sandalias del año pasado y no comprar unas nuevas a la moda. Hay un hipermercado concreto en el que los carros se cargan de electricidad estática, y yo, ser sencillo y cándido donde los haya, recibía todas las descargas cada vez que lo tocaba. Y aún así, seguía tocándolo para terminar la compra.
Pero quiero que sepáis que me estoy quitando. Mi psicólogo me ha dicho que vaya a hacer la compra todos los días, y coja una cesta pequeña en lugar de un carro. Y si es preciso desenganchar una de esas máquinas diabólicas que tanto amo, debo ir preparada para que el daño sea mínimo. Así que, si vais al hipermercado y véis una pirada haciendo la compra con botas de seguridad de puntera reforzada, espinilleras, chaleco anti-fragmentos y guantes aislantes, no os asustéis. Soy yo con el equipo anti-carro. Es que hay amores que matan.

2 comentarios:

  1. jajajaja me habías "picado" con el titulo!!!jejeje DOY FE que existen esos supermercados en los que la carga eléctrica de su suelo es directamente proporcional a las descargar que transmiten sus carros!!!!!

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  2. Tengo la suerte desde hace unos años de ir a la compra con el super practicamente vacio, no hay color, si te veo te saludo, no lo dudes....

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