jueves, 6 de octubre de 2011

MANÍAS

            Las manías no las curan los médicos. Eso es una verdad universal tan cierta como que a cada cerdo le llega su San Martín, y es que el refranero español está cargado de razón, en eso y en muchas otras cosas.
            Todos tenemos alguna manía, confesable o inconfesable, pero tenemos. Otra cosa es que lo queramos admitir, pero ahí están. Yo creo que van impresas en el código genético de cada uno, y ya nacemos con ellas puestas aunque tardemos años en desarrollarlas. También hay que matizar, hay pequeñas manías y grandísimas manías. Las primeras suelen ser inofensivas, pero las grandes terminan afectando a las relaciones sociales de las personas.
            Un ejemplo de pequeña manía es la que tienen muchas personas de colocarse una “prenda de la suerte” cuando van a hacer algo decisivo. Está bien si es una prenda que no se ve, y se dan casos más que curiosos, como el de un conocido piloto que si gana una carrera llevando puestos unos determinados calzoncillos se los pone en la siguiente carrera también, y si vuelve a ganar, repite gallumbos, y así hasta que a la prenda se le agota la suerte. Otra cosa ya es lo que hace alguien que conozco, que se coloca su jersey de la suerte para todas las entrevistas de trabajo a las que va porque está convencido de que va a conseguir el curro de su vida gracias a ese jersey de punto con ochos que le tejió su madre. Imagináos cómo estará el suéter, el chico lleva en paro casi tres años. E imagináos también las entrevistas en el mes de julio. Sólo de pensarlo me sudan hasta las uñas.
            Seguro que si lo pensáis un poco encontráis vuestras pequeñas manías, ya sea usar los productos de aseo siempre en el mismo orden, no dejar el bolso nunca en algún lugar determinado de la casa, echar la primitiva siempre a la misma hora o cosas así.
            En el apartado de las grandes manías, ya hablando de cosas más serias, nos encontramos casos que, como decía antes, afectan a las relaciones sociales de las personas que las padecen. ¿Quién puede vivir con un maniático del orden y la limpieza? Pues otro maniático del orden y la limpieza. Cualquier otra persona se vuelve tarumba en dos meses. Y lo mismo en sentido contrario: ¿quién puede compartir casa con alguien maniático del caos? Pues otro caótico. Y que no se les pierda nada por casa, porque entonces sí que lo tienen claro, no lo encuentran ni de casualidad.
            Hay grandes maniáticos en la Historia. Uno de ellos era Isabel la Católica, que tenía la manía de no lavarse ni cambiarse la camisa interior hasta que no concluyera con éxito esta guerra o aquella conquista. Lo pienso y me entran unos picores… Cuentan que puso en práctica esa manía durante los dos años que duró la conquista de Granada. Casi nada. Yo creo que la Corte se aguantaba a su lado porque era la Reina, que si no la echan de cabeza al río para ablandarle la costra. El Rey Sol, por lo que cuentan, era como los perretes, iba orinando por todas las esquinas del Palacio de Versalles, y otro gran maniático de la falta de higiene era Napoleón. No es que no se lavara, es que un mes antes de volver a casa enviaba un mensajero para decirle a Josefina que abandonase el uso de la ducha y el bidet hasta nueva orden. Los pelillos de punta se me ponen nada más que de pensarlo.
            Como veis, hay manías de todos los colores y tamaños. Unas nos resultan curiosas, otras odiosas, y otras, francamente, nos dan igual. Sólo hay que tener en cuenta una cosa: se acentúan con la edad hasta límites insospechados, así que mirad con atención a quien tenéis al lado, e id pensando lo que os espera. Yo, como sé que una de las grandes manías de mi costillo es la de echar todo lo que lleva en los bolsillos dentro del cajón de la mesita para abandonarlo allí por los siglos de los siglos (pilas, fusibles, tarjetas, papeles, pañuelos, llaves, paquetes de chicles, clips, pinzas… no me atrevo ni a abrirlo, no sea que salga algo de allí y me muerda), ya estoy mirando un baúl tamaño XXL para ponerlo junto a su cama. Por lo que pueda venir.

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