sábado, 24 de diciembre de 2011

GAMBONES A LA SAL

         Para hacer unos buenos gambones a la sal que animen nuestra cena de Nochebuena hacen falta los siguientes ingredientes:
-          Un marido cariñoso.
-          Un coche que ande.
-          Paciencia.
-          Algo de tiempo.
-          Un horno decente.
-          Dinero. Afortunadamente, no mucho. No está la economía para platos caros.
-          Ganas de celebrar algo con los demás, aunque sea la suerte de no estar solos y contar con gente que nos quiere.
Preparación:
            Paso 1:           Se pide al marido cariñoso que nos acompañe al supermercado. Es importante que sea cariñoso, porque atreverse a ir al supermercado los días inmediatamente anteriores a Navidad es una dura prueba para el matrimonio. Hacen falta grandes dosis de buen humor para no desesperarse.
            Paso 2:           Se coge el coche y se conduce hasta el establecimiento comercial elegido. Se adereza esto con una buena cantidad de paciencia a la hora de dar vueltas intentando aparcar.
            Paso 3:           Se compran uno o dos kilos de gambones de oferta, y cinco kilos de sal para hornear. Y una botella de buen cava, a ser posible nacional (no es que el francés esté malo, pero hay que promocionar el producto patrio).
            Paso 4:                       Se vuelve a casa en el coche y se besa al marido para agradecerle la colaboración. Se enciende el horno a 250 ºC durante media hora.
            Paso 5:                       Se ponen en la bandeja del horno dos dedos de sal, se colocan los gambones sin amontonar, uno junto a otro, y luego se cubren con otros dos dedos de sal.
            Paso 6:           Se mete la bandeja en el horno durante veinte minutos. Al término de ese plazo, se saca y se deja enfriar. Luego se desentierran los gambones de la sal y se colocan con cariño en una fuente. Se toma una un poco de tiempo en adornarlos y dejar el plato lo más bonito y navideño posible.
            Paso 7:           Se acompañan de la salsa que más nos guste: coktail, mahonesa, alioli, tabasco…
            Paso 8:           Se disfrutan en la cena de Nochebuena junto a toda la familia, añadiendo para completar el plato montañas de amor, risas, chistes, bromas, villancicos, recuerdos, anécdotas y todo lo que se nos ocurra que pueda hacer felices a los que nos rodean. Se riega abundantemente con copas de cava bien frío para brindar.
            Paso 9:                       Se desea a todos los que estáis leyendo esta receta una Nochebuena y una Navidad feliz, entrañable y todo lo bonita y familiar que sea posible.
Esta humilde cuentista, desde su relato diario, os envía a todos un abrazo cálido con hojas de acebo, pandereta y botella de anís. Feliz, feliz, feliz Navidad.

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