martes, 11 de junio de 2013

SUPERHÉROES


            Cuando era pequeña trataron de venderme superhéroes de mentira. Aún recuerdo a Supermán en su primera versión (Christopher Reeves, con su cliso en la frente al más puro estilo Estrellita Castro, los gayumbos por encima de las mallitas, tan colorido él), y el chasco de todos los niños de mi edad cuando supimos que no volaba, y que lo único que tenía de acero eran los cables de los que iba suspendido mientras le daban aire con un ventilador. Tampoco se me puede borrar de la memoria Spiderman, picado (¡uf!) por una araña mutante (uacs!) a la que nadie tuvo la precaución de aplastar con la zapatilla, y claro, así le iba al muchacho, todo el día liado con la tela y el traje de arácnido camuflado, muy discreto, en rojo pasión.

            El caso es que aquellos superhéroes eran de lo más deslumbrante, pero resultaron un auténtico fiasco. Nunca estaban cuando se les necesitaba. De hecho, una vez invoqué a Supermán mientras cuatro chavales de quinto me acorralaban para quitarme los regalices rojos y los chicles, y no acudió el muy cobarde. Ahí me di cuenta de que los superhéroes de verdad los tenía que buscar en otra parte.

            Andando el tiempo supe que las cualidades extraordinarias no tienen nada que ver con la fuerza descomunal, la visión de rayos X o la facultad de volar, sino con cosas muy distintas como la bondad, la ternura, la amabilidad, la imaginación, la empatía… Y mi manera de mirar a las personas cambió hasta dejarme ver dónde estaban de verdad los superhéroes: a muchos los tenía delante, y ni siquiera me había dado cuenta.

            No hace mucho tiempo he conocido, a través de internet, a una “miembra” de esa raza de seres extraordinarios, y os voy a contar cómo es.

            Para empezar, es mujer, hecho este que ya la hace especial de por sí. Su figura llenita llama a engaño; no está gorda, sino que tuvo que ensanchar porque un corazón tan grande no cabe en un pecho pequeño. Fue capaz de parir hijos (clín, clín, seguimos sumando puntos por heroicidades) y de criarlos sanos, educados y buenos (clín, clín, clín, más puntos). Cuida de todos los que la rodean, se preocupa, se interesa. Es de recia raza donostiarra, aunque no practique el “aurresku” sino el “zumba”, menos ceremonioso pero mucho más práctico. Ama a los animales, y si no que se lo digan a “Lunita” y a “Gordi”, y hay placeres que no perdona: los amigos, la familia y los fines de semana en la aldea.

            Podréis pensar: “esta Susana está un poco alelada, mira que ver una superheroína en un ama de casa como todas las demás…” Pues sí, porque hay un detalle que aún no os he contado, y es el que, para mí, termina de ponerle la capa, las mallitas, la supermáscara y todo el boato: desde que aprendió a leer de niña ha tenido siempre un libro entre las manos. Ha leído cuanto le ha caído cerca, todo lo que le han recomendado y también lo que no, lo que le han prestado y regalado, lo que se ha podido comprar y cuanto se le ha presentado ocasión de leer. Sus hijas siempre la han visto buceando entre las páginas de alguna novela, y gracias a eso aprendieron a ser también devoradoras de historias. Cuando hay que obsequiar a alguien, le compra un libro o le encarga un cuento, porque gracias a la lectura ha podido correr aventuras increíbles, viajar, vivir vidas distintas, emocionarse y ser mejor en todos los aspectos, y es tanto lo que disfruta que no se cansa de compartirlo con los suyos y de animar a leer a todos los que la rodean. Yo creo que, si no aprendió a nadar hasta bien mayor, fue porque en la piscina no se puede meter un libro sin mojarlo y echarlo a perder.

            Mientras existan personas como ella tendrá sentido el trabajo que nosotros, los escritores, hacemos a diario. Por eso sé que Mari Benito es una de las superheroínas que hacen posible que yo sea lo que soy, porque si no tuviera a muchas Super-Mari para zambullirse en mis historias, seguramente ya no las contaría.

            ¡Ah! Por cierto, creo que andas de cumpleaños. Algún libro te cae, seguro. Y yo que me alegro. Felicidades, y toda mi admiración.

1 comentario:

  1. Qué bonito, Sú!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! Estoy segura de que le va a encantar!!!!!!!!! Y está mañana de cumpleaños, pero se va a emocionar!!!!!!!!!!!!!!!!!! Besos y mil gracias!!!!!!!

    ResponderEliminar